El Descuelgue salarial: ¿qué procedimiento seguir para su impugnación?

AD PROCESSUM

 

Descuelgue salarial. Modalidad procesal a seguir: conflicto colectivo de VIÑETAmodificación sustancial de trabajo, art. 138 de la LRJS; o bien, impugnación de convenio colectivo, art. 163 de la LRJS

El problema surge porque el legislador no ha establecido un procedimiento impugnatorio especial para los casos de descuelgue del convenio colectivo estatutario. Ello obliga a integrarlo en alguno de los existentes. Y tenemos como presuntamente adecuados, la modalidad de impugnación de modificaciones sustanciales de condiciones de trabajo, art. 138 de la LRJS, y por otro lado, modalidad de impugnación de convenios colectivos, arts. 163 y ss, LRJS.

 

Acaece que el art. 82.3 del ET, remite al 41.4, a efectos de procedimiento de período de consultas a seguir para el descuelgue del convenio, pero por otro lado éste se ubica dentro del Título III del ET, o sea, negociación colectiva estatutaria, por expresa voluntad del legislador, lo que favorece una interpretación finalista. A lo anterior se une la escasa legitimidad constitucional que otorga un procedimiento de modificación sustancial pensado para controlar la legalidad de imposiciones unilaterales del empresario en el ámbito del contrato de trabajo cuando estamos ante verdaderas modificaciones convencionales. El nivel de legitimidad constitucional para tal modificación convencional es mayor y afecta a la vertiente constitucional de la negociación colectiva, lo que había generado gran conflictividad en la doctrina científica y jurisprudencial.

 

En concordancia con todo ello, la STS 5128/2015, rec. 276/2014, se decanta por el procedimiento del artículo 163 y ss, de la LRJS, o sea, el de impugnación de convenios colectivos. El acuerdo de descuelgue del convenio colectivo debe  impugnarse por la vía de impugnación de convenio colectivo. Y, en consecuencia, no está sujeto a ningún plazo de caducidad de veinte días o similar, por lo que cabe entender que se puede impugnar durante todo el período de su vigencia, salvo que se pretenda someterlo al plazo de prescripción de un año, a costa de violentar la modalidad procesal escogida.

 

El problema es que, en caso de acuerdo, el artículo 82.3 del ET, pretende acotar la litis a una serie de causas tasadas, lo que se corresponde con esta especial negociación colectiva de tipo cautivo, rota la paridad entre las sujetos negociadores al obligar a la parte social a negociar atendiendo los intereses empresariales y dejando los propios en un segundo plano o subordinados a ellos. Esto supone cuestionar la esencia de la impugnación de convenios colectivos siempre posible por vulneración de la legalidad vigente. Esto es así, entre otras cosas, por la propia naturaleza normativa  que ostenta el convenio colectivo estatutario, aunque sea de empresa. Resulta difícil admitir que en este proceso impugnatorio, si la materia es un descuelgue de convenio, no se puedan alegar las posibles vulneraciones de legalidad ordinaria. Esto viene avalado por la remisión que hace el legislador al artículo 91 del ET, de existir laudo arbitral ya voluntario, ya forzoso; éste puede ser impugnado por los mismos motivos que los fijados en la impugnación de los convenios colectivos, o sea, infracciones de legalidad ordinaria.

 

Luis Ezquerra Escudero (responsable del AEF Gabinet Jurídic).

 

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