Despido tácito declarado improcedente, previo reconocimiento de incapacidad.

Despido tácito declarado improcedente, previo reconocimiento de incapacidad permanente, compraventa de empresa, concurso de acreedores y revisión de la incapacidad.

El interesado, que no se encontraba bien de salud (se encontraba impedido para
despidocontinuar trabajando) y parecía –a priori- tener resuelta su situación laboral al habérsele reconocido una invalidez, se encuentra de repente ante una amalgama de situaciones sobrevenidas y normas de distintas fuentes que ponen en peligro aquella estabilidad (si no puedo trabajar por cuestiones de salud, el Estado responderá por mi. O, al menos, si no responde, se me permitirá continuar trabajando). La respuesta a esta lógica disyuntiva en nuestro Estado de Derecho tiene como respuesta un –no y no-. Veamos que resuelve el Juzgado…    

 

Juzgado Social núm. 16 de Barcelona. Sentencia núm. 206/2016, de 29 de abril.

 

El trabajador prestaba servicios desde el 06/08/2000 para la empresa Establiments Miró, S.L., dedicada a la comercialización de aparatos Electrodomésticos, con la categoría professional de Jefe de Sucursal. En fecha 04/02/2013 inició un proceso de IT que duró el máximo reglamentario (18 meses). El Instituto Nacional de la Seguridad Social, previa valoración por el ICAMS, le declaraba en situación de incapacidad permanente total para su profesión habitual con efectos del 18/09/2014.

Trece días más tarde de aquella declaración (01/10/2014), la empresa insta concurso de acreedores. Admitida la situación concursal por el Juzgado de lo Mercantil, y seguidos sus trámites, se alcanzaba un acuerdo entre el Administrador Concursal y la Representación de los Trabajadores por el que se extinguían 63 contratos de trabajo (parte de la plantilla, no toda), no encontrándose entre ellos el actor (al haber visto extinguida su relación laboral por la invalidez). El resto de trabajadores fueron subrogados por y pasaron a prestar servicios para la empresa (compradora de la unidad productiva) Kabaena Directorship, S.L.U.

En fecha 21/09/2015 (al poco de cumplirse el año de que el trabajador fuera declarado en situación de incapacidad permanente) el INSS revisaba su situación y resolvía que “no estaba afecto en ningún grado de incapacidad permanente” o, lo que es lo mismo, que estaba con facultades para continuar trabajando, retirándole la pensión.

A la vista de ello, el 23/10/2015 el trabajador remitía sendos burofaxes (a las empresas Kabaena Directorship y a Establiments Miró) por los que solicitaba la reincorporación a su puesto de trabajo de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 48.2 del Estatuto de los Trabajadores.

Artículo 48.2 Suspensión de la relación laboral con reserva de puesto de trabajo.

En el supuesto de incapacidad temporal, producida la extinción de esta situación con declaración de incapacidad permanente en los grados de incapacidad permanente total para la profesión habitual, absoluta para todo trabajo o gran invalidez, cuando, a juicio del órgano de calificación, la situación de incapacidad del trabajador vaya a ser previsiblemente objeto de revisión por mejoría que permita su reincorporación al puesto de trabajo, subsistirá la suspensión de la relación laboral, con reserva del puesto de trabajo, durante un periodo de dos años a contar desde la fecha de la resolución por la que se declare la incapacidad permanente.

Kabaena Directorship no lo readmite entendiendo que, al no estar incluido en la lista de personal que en fecha de trasmisión de la unidad patrimonial formaba parte de la plantilla de Establiments Miró, no estaba obligada a reincorporarle. Establiments Miró no contesta ni acude al acto de juicio (compareció su Administrador Consursal al persistir la situación de concurso voluntario).

Como se apunta en la introductoria, el interesado, que no se encontraba bien de salud (se encontraba impedido para continuar trabajando) y parecía –a priori- tener resuelta su situación laboral al habérsele reconocido una invalidez, se encuentra de repente ante una inesperada situación sobrevenida (revisión y retirada de la pensión y posterior negativa de la empresa sucesora de su originaria empresa a reincorporarlo) que ponen en peligro su estabilidad económica y familiar (como referíamos, si no puedo trabajar por cuestiones de salud, el Estado responderá por mi. O, al menos, si no responde, se me permitirá continuar trabajando).

El Juzgado parte de la premisa de que la suspensión del contrato de trabajo con reserva del puesto (art.48.2 ET) se inició el 18/09/2014 y finalizaba el 18/09/2016. Y entiende que Establiments Miró, en fecha 01/10/2014, cuando solicitó al Juzgado Mercantil la extinción de 63 contratos de Trabajo o bien debió incluir al actor en la lista o bien estar en la lista de trabajadores a subrogar. Estima la demanda, declara la improcedencia del despido y condena a las dos empreses solidariamente a responder bien por su readmisión y abono de los salarios de tramitación devengados desde el 24/10/2015 hasta la fecha de readmisión efectiva a razón de 74,63 € diarios o bien a indemnizarle (45-33 días por año) por valor de 47.720,00 €.

 

Jordi Sierra García

(Graduat Social Gabinet Jurídic de la UGT de Catalunya)

 

 

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