Entrevista a “Lito”: La industria no absorbe aún empleo de la construcción

El asturiano Manuel Fernández, conocido en el mundo sindical por Lito, inició su carrera como dirigente sindical de UGT en Asturias hace más de 30 años. En 1988 fue elegido secretario general de la combativa Federación Estatal Siderometalúrgica de UGT. En 1998 esta federación se fusionó con la de la construcción para crear la Federación del Metal, Construcción y Afines (MCA), que es ahora la mayor organización sindical sectorial de España, con 180.000 cotizantes. Hoy tiene previsto firmar el convenio general de la construcción.

Cada día surgen nuevos augurios de desaceleración en el sector de la construcción…

Hay agoreros que llevan años hablando de la burbuja inmobiliaria y no se sabe ni qué es eso. Lo que hay es mucho especulador. Dicho esto, si repites muchas veces que viene el lobo, pues claro, el lobo llega. También es cierto que estamos en una desaceleración, pero sé que es suave. El sector tiene hoy unos 2,4 millones de trabajadores y en el pasado, en los momentos punta, hemos estado en 1,85 millones. Cuando iba muy bien llegaba a dos millones, pero es que lo hemos superado con creces; si conserváramos dos millones o 2,1 millones de trabajadores no se podría hablar de desastre o situación dramática.

Entonces, ¿no pasaría nada si se perdieran 300.000 empleos en este ajuste del ciclo?

El sistema deberá ser lo suficientemente flexible como para absorber esas posibles pérdidas de empleo. Además, hay dos factores que me permiten decir que si se pincha la burbuja no será un desastre. Primero, habría que sustituir vivienda libre por protegida, bien para su compra o alquiler. Porque parece que el que no tiene vivienda en propiedad es un paria, y eso es una barbaridad. Esto lo que va a traer es que haya gente que va a heredar hipotecas. El trabajador lo mismo pone ladrillos para una vivienda libre que protegida.

 
'España necesita un diseño de política industrial, porque no tiene'

 

El otro factor que evitará el desastre es el cumplimiento del Plan Estratégico de Infraestructuras y Transportes (PEIT), que es un programa de inversiones fantástico a quince años, que si se cumple y se desarrolla con normalidad, y esto tendrá que ver con que no haya demasiados cambios de gobierno en los próximos años, este país no tendrá problemas.

Pero el Gobierno no para de decir que la industria está ya absorbiendo el empleo que empieza a caer en la construcción.

Yo eso no me lo creo. La industria no absorbe aún empleo de la construcción. No cuestiono la estadística, pero es interpretable.

Habría que empezar a discutir con los que dicen esto, qué es lo que entienden por industria, porque no estamos hablando de lo mismo. Si decimos que la principal industria del país es el turismo, pues mal vamos. Esa no es la industria que va a generar riqueza económica para España. Nosotros creemos que mantener el crecimiento basado en el consumo interno y la construcción es pan para hoy y hambre para mañana. Si la industria estuviera absorbiendo el empleo de la construcción estaríamos en la línea adecuada hacia un crecimiento sostenido en el tiempo.

Precisamente, el Ejecutivo asegura que el patrón de crecimiento ya está cambiando, ¿no es así?

No creo que se haya producido ya ese cambio de tendencia. Puede que se esté creando mucha microempresa, que no deja de ser industrial, y que no es tan visible como las medianas y grandes que cierran. Pero dudo que este tipo de empleo industrial sea sostenible en el tiempo. Yo creo en el desarrollo industrial del país, si no somos capaces de crecer en la industria no vamos a poder sostener un crecimiento económico en el tiempo y no generará riqueza compartida. El país puede crecer y no solucionar los problemas de base.

Entonces, ¿qué necesita la industria para tomar este relevo?

La industria va razonablemente bien, la balanza comercial mejora algo. El problema es que tenemos un peso industrial pequeño.

Debería haber ayudas económicas para el desarrollo industrial de las pymes. Y las grandes deben colaborar con las pequeñas, y en zonas geográficas concretas las universidades tienen que hacer acuerdos necesariamente con la gran empresa. Eso es posible, porque hay gente con mucho dinero de la construcción que está diversificando sus negocios, y no saben donde invertir; no hay nadie que les diga dónde invertir y se van a Francia, Alemania, Italia.

¿Y cómo valora la actuación del Ministerio de Industria?

España necesita un diseño de política industrial que no tiene. El Gobierno tiene cosas buenas y no tan buenas y el enfoque industrial más allá de la voluntad política está mal enfocado. Hay recursos que están en educación y que deberían estar en la industria, y los empresarios no tienen acceso a ellos. Además, la política está condicionada a la economía y no al revés. En el Gobierno debería haber alguien que dijera que el Ministerio de Economía y Hacienda no está sólo para recaudar, tiene también que reinvertir. Es más, en Europa tampoco hay política industrial.

'Un convenio histórico con una subida del IPC más 1,5%'

 

La patronal CNC y los sindicatos MCA-UGT y Fecoma-CC OO tienen previsto firmar hoy un preacuerdo del IV convenio general de la construcción, que regirá las condiciones laborales de los 2,4 millones de trabajadores del sector para el periodo 2007-2011. Para el secretario general de MCA es 'un convenio que dentro de un tiempo se considerará histórico'. Estas son sus principales novedades:

Subida salarial del IPC definitivo más 1,5% por año.

La indemnización por finalización de contrato temporal (incluido el fijo de obra) se amplia del 4,5% al 7%.

Se fija un salario mínimo para la categoría más baja (peones) de 13.500 euros anuales.

La jornada será de 1.738 horas anuales a partir de 2009, lo que supone un recorte de ocho horas.

Se crea un permiso especial remunerado de cinco días naturales por nacimiento o adopción de hijo, para extranjeros de países no comunitarios.

La cuota de financiación de la Fundación Laboral pasa del 0,08% al 0,25% en 2011.

El convenio desarrolla la parte que la Ley de la Subcontratación que remitía a la negociación colectiva (formación de los trabajadores y acreditación). Lito se queja de que la falta de reglamento 'está generando numerosas lagunas' en la aplicación de esta ley, vigente desde el 19 de abril. Acusó a las comunidades autónomas de paralizar este desarrollo normativo, 'porque exigen dinero para aplicar las competencias que les otorga la ley'. En cualquier caso calcula que esta ley 'hará desaparecer 10.000 mal llamadas empresas del sector, que no tienen ni infraestructuras ni trabajadores'. MCA-UGT ya ha empezado a incluir parte de esta ley en convenios de fuera de la construcción como el del vidrio y la cerámica.

Deixa un comentari

L'adreça electrònica no es publicarà. Els camps necessaris estan marcats amb *

*