Los geriatras temen que las residencias vuelvan a sufrir el drama de marzo

residencias-tras-covid-FERNANDO-ALVARADO-EFE-ATLAS
Los especialistas creen que faltan centros en la lucha contra el Covid y no se ha mejorado la ratio adecuada entre residentes y personal

Sacramento Pinazo, presidenta de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología, teme que en las residencias de mayores se pueda repetir en unas semanas el tormento que sufrieron con el coronavirus durante los meses de marzo, abril y mayo, cuando los contagios se propagaban de manera imparable entre sus inquilinos y el día que no había fallecidos en los geriátricos se convertía en noticia

«Sí. Es muy posible que en unas semanas volvamos a revivir una situación tan dura como en aquellos meses. Las empresas y la Administración se han puesto las pilas pero hay males endémicos que no han cambiado», afirma la doctora Pinazo, profesora de Psicología Social en la Facultad de Psicología.

La especialista en el tratamiento psicológico y social de los mayores considera como males endémicos del actual sistema que todavía no hay centros residenciales especializados en el tratamiento del coronavirus ni se ha mejorado la ratio entre residentes y personal. También considera entre estos elementos la remuneración de los profesionales de los geriátricos y una cuestión que ya se observó en la crisis inicial de la pandemia: la falta de coordinación sociosanitaria.

Respecto a esta falta de coordinación entre el área social y la sanitaria, se debe, especialmente, a la saturación que están sufriendo los centros de Atención Primaria. Cada médico se encarga de tratar diariamente hasta 45 y 50 pacientes. Los ambulatorios son ahora los responsables directos de ocuparse de la salud de los inquilinos de los geriátricos valencianos, pero sus profesionales están desbordados porque se han convertido en la primera línea de contención del coronavirus para evitar carga de trabajo a los hospitales. Se encargan también de los infectados con el virus y de los pacientes con el resto de patologías (ya sea en atención telefónica o presencial), además de ejercer de rastreadores y de responsabilizarse de realizar pruebas PCR.

Así las cosas, poco tiempo material les queda para ocuparse de una forma detenida de los asilos que estén en su circunscripción en cuanto a prevención. «Sigue sin haber refuerzos en Atención Primaria. Pero ahora les cae más trabajo por el Covid pero no tienen más profesionales. Ahora, además, disponen de más tareas administrativas que antes», resume la doctora Pinazo respecto a la situación en los centros de salud.

Mejora económica

La patronal de las residencias, Aerte, ya planteó hace unas semanas a la conselleria de Sanidad la conveniencia de que hubiera centros especializados en atención a los residentes de geriátricos enfermos de Covid-19. Se trata de una cuestión que ha sido descartada o al menos no ha sido puesta en práctica.

La mejora de las percepciones de los profesionales de los geriátricos es otra cuestión pendiente y uno de los motivos por los que muchos empleados, especialmente los relacionados con el sector sanitario, optan por irse a trabajar a los hospitales cuando tienen ocasión y dejan huecos entre el personal de las residencias que son difíciles de poder cubrir. «En enfermería y medicina cobran mucho más si trabajan en un hospital que en una residencia y se van allí y cuesta cubrir las bajas» que quedan libres en el geriátrico, sostiene Pinazo.

Esta ya fue una cuestión criticada por el presidente de Aerte, José María Toro, en su comparecencia en Les Corts al levantarse el confinamiento, e incluso la fiscalía mostró su posición al respecto y propuso que al igual que hace Sanidad, se creasen bolsas de trabajo para las residencias que permitan poder cubrir las huidas hacia el sector sanitario. Bien es verdad que en ocasiones los médicos que se encargan de las residencias también trabajan en la sanidad pública.

Noticia extraída de Las Provincias. 14/09/2020

 

Comments are closed.