LA OIT ratifica el uso y abuso que hace el Estado Español de la contratación temporal.

LA OIT ratifica el uso y abuso que hace el Estado Español de la contratación temporal.

 La OIT acredita la desproporcionada contratación atípica existente en España. En su informe “El empleo atípico en el mundo” de 14 de noviembre del 2016, señala a contract-300x240España como el segundo país en recurrir a este tipo de contratos atípicos. Y también propugna como medida correctora, entre otras, aplicar el Principio de Igualdad a los contratos atípicos buscando la equiparación con los contratos indefinidos (equiparación global).

Esto ratifica la doctrina del TJUE que reiteradamente viene dictando sentencias contrarias al Estado Español, bajo igual premisa, el reiterado uso y abuso de la contratación temporal en España (además de otras formas atípicas). Y conduce a una conclusión, las normativas de transposición llevadas a cabo por el legislador español no están cumpliendo con los objetivos comunitarios derivados de la Directiva 1999/70, que exige que la forma usual de contrato sea el indefinido y proscribe el abuso de derecho en el uso de la contratación temporal.

Lo más significativo es la permisividad del Estado Español frente a esta realidad. De hecho, las respuestas dadas por gran número de instancias nacionales, incluidas judiciales, parte de la percepción de esta realidad como patrimonio de nuestra cultura y nuestra necesidad diaria (en una confusión entre intereses empresariales y sociales). Y sin profundizar que estamos ante simples modelos productivos ante los cuales el contrato de trabajo es cada vez más un simple instrumento de producción y de costes.

Y en todo caso, esta permisividad del Estado nos lleva a una sencilla conclusión, se trata de una permisividad interesada y consentida. El Estado Español no tiene ningún interés en corregir estas prácticas, ni a nivel legislativo, ni en términos de control y correcta aplicación de la normativa comunitaria.

Ya estamos oyendo voces cuya solución al problema lo centran en consolidar una cabeza de turco. Y esta no va a ser otra que el TJUE, y su doctrina consolidada que habla constantemente de incumplimientos de España. Puesto que España no atiende a la misma, la única solución es cuestionar esta doctrina y al sujeto de quién emana. La solución siempre existe y es así de fácil. Manifestar que el TJUE no entiende nuestra realidad económica, que no se adapta a estas realidades nacionales etc., ya es un retintín que busca consolidarse como verdad necesaria para contrarrestar esta realidad y, en todo caso, que nos permita acudir a algún tipo de eufemismos (a lo que son tan propensos nuestros políticos), del tenor “no existe abuso en la contratación temporal, sino contratación temporal adaptada a nuestra compleja realidad económica”. Y debemos admitir que incluso queda bien aunque sea una gran falacia.

 

Luis Ezquerra Escudero

Responsable AEF Gabinet Jurídic de la UGT de Catalunya.

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