{"id":4886,"date":"2020-11-11T15:56:36","date_gmt":"2020-11-11T15:56:36","guid":{"rendered":"http:\/\/www.ugt.cat\/jubilats\/?p=4886"},"modified":"2020-11-11T16:33:22","modified_gmt":"2020-11-11T16:33:22","slug":"envejecer-dignamente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ugt.cat\/jubilats\/envejecer-dignamente\/","title":{"rendered":"Envejecer dignamente."},"content":{"rendered":"<p><strong>\u00a0<\/strong><a href=\"https:\/\/www.ugt.cat\/jubilats\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/cartell-horitzontal-1024x462-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-4888\" src=\"https:\/\/www.ugt.cat\/jubilats\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/cartell-horitzontal-1024x462-1-300x135.jpg\" alt=\"cartell-horitzontal-1024x462-1\" width=\"300\" height=\"135\" srcset=\"https:\/\/www.ugt.cat\/jubilats\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/cartell-horitzontal-1024x462-1-300x135.jpg 300w, https:\/\/www.ugt.cat\/jubilats\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/cartell-horitzontal-1024x462-1-768x347.jpg 768w, https:\/\/www.ugt.cat\/jubilats\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/cartell-horitzontal-1024x462-1.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Todos conocemos las diferentes visiones que suscita el cambio continuo e imparable que supone envejecer. Desde las m\u00e1s amplificadoras que consideran que empezamos a envejecer desde el momento en que nacemos, hasta las m\u00e1s utilitaristas que lo asocian a cuando dejamos de ser productivos.<\/p>\n<p>Lo que no parece cuestionable es que cada vez habr\u00e1 m\u00e1s personas mayores en t\u00e9rminos absolutos y relativos, as\u00ed como que la esperanza de vida se incrementa. Como sociedad tenemos el reto de determinar en qu\u00e9 condiciones vivimos esos a\u00f1os finales del ciclo vital.<\/p>\n<p>Condiciones materiales y cuantificables para valorar el nivel de dignidad de una vejez digna son las pensiones y otras prestaciones econ\u00f3micas, los recursos sanitarios y las redes de atenci\u00f3n especializada, las dotaciones para dependencia, la disponibilidad de viviendas, residencias especializadas, viviendas adaptadas o centros de d\u00eda, as\u00ed como las pol\u00edticas sociales de ayuda a los colectivos m\u00e1s necesitados que deben aplicar las administraciones m\u00e1s cercanas.<\/p>\n<p>Otras condiciones que contribuyen a vivir una vejez digna est\u00e1n relacionadas con la percepci\u00f3n que tiene la sociedad de las personas mayores y los efectos que esos estereotipos deformantes pueden producir, como discriminaci\u00f3n, marginaci\u00f3n e incluso maltrato.<\/p>\n<p>Cada vez estoy m\u00e1s convencido de que deber\u00eda reformarse el C\u00f3digo Penal para considerar como agravantes los abusos, estafas, delitos y atentados que se cometan contra las personas mayores en raz\u00f3n de su vulnerabilidad.<\/p>\n<p>Cuando manejamos las diferentes acepciones que tienen que ver con la dignidad, aplicado a la vida, a las personas o a situaciones y circunstancias relacionadas directamente con la vida de las personas todos podemos coincidir en lo que significa.<\/p>\n<p>Casi podr\u00edamos decir que conceptualmente est\u00e1 incorporado en la matriz biol\u00f3gica que compartimos, como un instinto b\u00e1sico ancestral por el que identificamos un derecho innato de las personas, inseparable e irrenunciable durante toda la vida, como tambi\u00e9n lo son la igualdad o la libertad.<\/p>\n<p>Vivir con dignidad o dignamente est\u00e1 recogido en pr\u00e1cticamente todas las declaraciones internacionales de derechos individuales y colectivos, en constituciones nacionales, en los principios generales de instituciones p\u00fablicas, organizaciones pol\u00edticas, sindicales, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>Vivir con dignidad no admite distinciones por raz\u00f3n de g\u00e9nero, color, religi\u00f3n, pensamiento, espacios o franjas de edad o cualquier otra circunstancia o condici\u00f3n.<\/p>\n<p>Envejecer con dignidad es la continuidad de vivir con dignidad, sin renunciar a ning\u00fan derecho por el hecho biol\u00f3gico de cumplir a\u00f1os.<\/p>\n<p>Llegar a cierta edad puede suponer dejar la actividad laboral y profesional, acceder a la jubilaci\u00f3n e incluso empezar a familiarizarse con algunas disminuciones motoras o sensoriales, pero lo que no supone en absoluto es la disminuci\u00f3n o p\u00e9rdida de ni uno de los derechos, individuales o colectivos, que tenemos como persona.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de las declaraciones solemnes de instituciones internacionales, organizaciones p\u00fablicas y privadas, partidos pol\u00edticos, colectivos profesionales y acad\u00e9micos, etc. sin duda bienintencionadas, as\u00ed como de la general aceptaci\u00f3n de que envejecer no supone la p\u00e9rdida de ning\u00fan derecho, conviene aterrizar en la realidad prosaica de todos los d\u00edas de las personas mayores y contrastar como se concreta la noble aspiraci\u00f3n de tener una vejez digna.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para envejecer dignamente, es necesario construir un entramado de componentes b\u00e1sicos que sean tan dignos como queremos que sea el resultado final de una vida digna en la vejez: pensiones, sanidad, dependencia, vivienda, servicios sociales, igualdad, participaci\u00f3n, muerte digna etc.<\/p>\n<p>El principal recurso para tener vida aut\u00f3noma, activa y con los medios suficientes es la pensi\u00f3n. Todav\u00eda lastramos los intentos de desmantelamiento del Sistema P\u00fablico de Pensiones que se han producido en la \u00faltima d\u00e9cada<\/p>\n<p>Parece que en la actual coyuntura pol\u00edtica se retoma el camino de aceptar las recomendaciones del Pacto de Toledo, pero sigue siendo imprescindible que los acuerdos se tomen en base al consenso y el compromiso social, con un apoyo amplio pol\u00edtico, sindical y empresarial pactado en el marco del Di\u00e1logo Social.<\/p>\n<p>Sin olvidar que las desigualdades en la vida laboral, principalmente de g\u00e9nero, se trasladan a las pensiones.<\/p>\n<p>La verdadera situaci\u00f3n de la sanidad p\u00fablica la hemos podido ver en los meses pasados y actualmente. La crisis sanitaria desencadenada por el Covid-19, ha evidenciado las carencias y los efectos de los recortes sostenidos desde la crisis del 2009 por los gobiernos detentadores de las competencias.<\/p>\n<p>Han sido las personas mayores las que han pagado un dram\u00e1tico precio en sufrimiento y en vidas.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n del sistema de atenci\u00f3n a la Dependencia, no ha sido ajeno sino todo lo contrario a ese drama vivido por las personas mayores, sus familiares y sus cuidadores, por el contrario, ha agravado los efectos de la pandemia sobre las personas mayores que viven en residencias.<\/p>\n<p>El modelo de residencias, conciertos, gesti\u00f3n, recursos econ\u00f3micos, dotaci\u00f3n de profesionales, personal, formaci\u00f3n, convenio laboral etc. deber\u00e1 ser revisado global y urgentemente, con la participaci\u00f3n de las administraciones p\u00fablicas, las organizaciones pol\u00edticas y sindicales, profesionales y especialistas, as\u00ed como asociaciones de personas mayores y familiares.<\/p>\n<p>Desde la perspectiva sindical hemos de continuar defendiendo la recuperaci\u00f3n y la mejora de los presupuestos de la Ley de Dependencia, as\u00ed como el control y la gesti\u00f3n p\u00fablica de todos los servicios relacionados con las residencias colectivas de cualquier modalidad donde vivan las personas mayores.<\/p>\n<p>El cuidado y la atenci\u00f3n de las personas mayores no puede ser un segmento de la actividad econ\u00f3mica especulativa, donde la principal variable sea el beneficio y en el que las administraciones p\u00fablicas deleguen su responsabilidad con las personas mayores. Detr\u00e1s de cada persona hay una historia y un recorrido vital, personal, familiar, profesional etc.<\/p>\n<p>La atenci\u00f3n, los cuidados y la dignidad con la que les tratemos, refleja exactamente la calidad humana de una sociedad.<\/p>\n<p>No podemos olvidar que el deseo mayoritario de las personas mayores es seguir viviendo en su entorno habitual, por lo que las pol\u00edticas p\u00fablicas deben promover la rehabilitaci\u00f3n y la adaptaci\u00f3n de las viviendas, la construcci\u00f3n de vivienda tuteladas, la defensa de los inquilinos ante los movimientos especuladores, los cambios legislativos necesarios para que la vivienda no sea una fuente de preocupaci\u00f3n y miedo para muchas personas mayores, especialmente mujeres y que mayoritariamente \u00a0viven solas.<\/p>\n<p>La soledad no deseada tiene cada vez m\u00e1s incidencia en las sociedades occidentales.<\/p>\n<p>En las personas mayores, la soledad se suele asociar a la p\u00e9rdida del c\u00f3nyuge, al deterioro de las relaciones familiares, a la jubilaci\u00f3n, a la desconexi\u00f3n con las relaciones personales, etc.<\/p>\n<p>La soledad no es por s\u00ed mismo una enfermedad, pero puede favorecer el deterioro de la salud f\u00edsica y ps\u00edquica.<\/p>\n<p>Las administraciones p\u00fablicas, especialmente las m\u00e1s pr\u00f3ximas, est\u00e1n tomando conciencia de estas situaciones y est\u00e1n aplicando programas para la detecci\u00f3n y seguimiento de situaciones de aislamiento limitante y soledad no deseada.<\/p>\n<p>Desde las administraciones locales, pero tambi\u00e9n desde la administraci\u00f3n central y las auton\u00f3micas deben reforzarse los medios humanos y materiales de los servicios sociales para dar respuesta especializada y espec\u00edfica a las necesidades de las personas mayores.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de las coyunturas econ\u00f3micas, la oportunidad pol\u00edtica u otras consideraciones te\u00f3rico-t\u00e9cnicas, hay una decisi\u00f3n pol\u00edtica consciente de como priorizar los destinos de los recursos p\u00fablicos. Esa decisi\u00f3n es el verdadero bar\u00f3metro del valor que la administraci\u00f3n correspondiente da a las personas mayores y a la dignidad con la que viven.<\/p>\n<p>En ocasiones, en la base de algunas pol\u00edticas puede detectarse la concepci\u00f3n deformada de considerar a las personas mayores como algo homog\u00e9neo y pasivo, que representan una carga para la sociedad en su conjunto. No son consideradas como personas titulares de los mismos derechos que cualquiera, con capacidad y autonom\u00eda para tomar sus decisiones.<\/p>\n<p>La edad no nos hace ciudadanos de segunda, aunque tengamos necesidades diferentes. La discriminaci\u00f3n, en raz\u00f3n de la edad a las personas mayores, alimenta prejuicios, discriminaciones e incluso abusos por parte de personas y entes p\u00fablicos o privados.<\/p>\n<p>Un ejemplo de discriminaci\u00f3n es la aplicaci\u00f3n de procedimientos digitales generalizados sin tener en cuenta que una generaci\u00f3n, que ha sabido adaptarse a numerosos cambios en su vida, econ\u00f3micos, migratorios, pol\u00edticos, tecnol\u00f3gicos etc. puede que no tenga los medios t\u00e9cnicos o las capacidades requeridas para hacer uso de ciertos canales.<\/p>\n<p>La brecha digital en las personas mayores es una brecha social y discriminatoria. Es necesario encontrar el equilibrio entre lo que las nuevas tecnolog\u00edas pueden ayudar a la conexi\u00f3n, relaci\u00f3n y disposici\u00f3n de servicios a las personas mayores y el efecto de aislamiento funcional y social que deja a las personas mayores indefensa e inoperantes ante los procedimientos p\u00fablicos y privados.<\/p>\n<p>Aceptar el ciclo de la vida y vivirla dignamente en todas sus fases implica estar a favor del derecho de la persona a una muerte digna, seg\u00fan sus propios valores y su decisi\u00f3n, en ejercicio de su autonom\u00eda personal y su libertad de decidir de c\u00f3mo quiere que sea su final.<\/p>\n<p>El derecho a ser tratado dignamente no decae con la edad, con la enfermedad ni ante el momento de la muerte. Tampoco el derecho a que sea respetada nuestra voluntad, expresada libremente por medio de cualquiera de los documentos de voluntades anticipadas que pueden utilizarse y los procedimientos legales que corresponda para dejar constancia de c\u00f3mo queremos morir.<\/p>\n<p>Otros aspectos complementarios que contribuyen a tener una vejez digna y activa son la formaci\u00f3n, la participaci\u00f3n comunitaria, el compromiso con causas colectivas, el voluntariado, el ocio compartido, las relaciones intergeneracionales etc.<\/p>\n<p>Es imprescindible transmitir a la sociedad el mensaje de que las personas mayores tienen las capacidades y el derecho a continuar aprendiendo. Tener acceso a la formaci\u00f3n personal, al conocimiento, a disfrutar con los nuevos aprendizajes y con la adquisici\u00f3n de nuevas habilidades relacionadas con la cultura, el arte, la salud, la ecolog\u00eda, las nuevas tecnolog\u00edas, etc.<\/p>\n<p>Las personas mayores tienen la oportunidad, la voluntad y el derecho a participar activamente, de forma individual o colectiva en cuantas actividades est\u00e9n relacionadas con sus condiciones de vida. Una participaci\u00f3n activa en la que pueda expresar sus opiniones, plantear alternativas y formar parte de los procesos de decisi\u00f3n.<\/p>\n<p>Las personas mayores est\u00e1n cada vez m\u00e1s presentes en las organizaciones sin \u00e1nimo de lucro, aportando su experiencia, conocimientos y ayuda altruista y no solo en grandes redes sino tambi\u00e9n en acciones cercanas y concretas.<\/p>\n<p>Las personas mayores continuamos estando en las organizaciones sindicales, defendiendo los derechos y las reivindicaciones de todas las personas mayores relacionados con el sistema p\u00fablico de pensiones, la sanidad p\u00fablica, el sistema de dependencia y los servicios sociales.<\/p>\n<p>En la pr\u00e1ctica, las personas mayores podemos, debemos y estamos en todas partes de acuerdo con nuestra intenci\u00f3n y nuestras posibilidades.<\/p>\n<p>Estamos, participamos y decidimos en contextos de formaci\u00f3n, voluntariado, organizaciones pol\u00edticas y sindicales, entidades culturales y de ocio, deportivas, tur\u00edsticas, etc.<\/p>\n<p>Cada vez las personas mayores son m\u00e1s numerosas y viven m\u00e1s a\u00f1os.<\/p>\n<p>La vejez no ha de ser un problema, sino un periodo lleno de opciones en el que las personas mayores pueden aportar experiencia, conocimientos, colaboraci\u00f3n y seguir aprendiendo, participando y poniendo en pr\u00e1ctica otro de los instintos b\u00e1sicos, el de la solidaridad con los m\u00e1s desfavorecidos y vulnerables.<\/p>\n<p>Hasta el \u00faltimo segundo todo es vida y vamos a vivirla dignamente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Manuel Becerra.<\/p>\n<p>Secretari de Pol\u00edtica Social.<\/p>\n<p>UJP-UGT de Catalunya.<\/p>\n<p>1-11-2020<\/p>\n<p class=\"wpview-selection-after\">\n<p><iframe loading=\"lazy\" title=\"Jornades UPEC 2020 - Per envellir dignament\" width=\"500\" height=\"281\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/VzCuAlwQeEE?list=PLnpXwM2y-FLGX4LF7dmDnA79i237fc-VG\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 Todos conocemos las diferentes visiones que suscita el cambio continuo e imparable que supone envejecer. 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